En un programa televisivo, trasmiten desde los centros de control de las
video cámaras de seguridad instaladas en varias localidades del
Gran Buenos Aires.
Para el caso podemos referenciar una jornada en la ciudad de Florencio
Varela y otra en la ciudad de Quilmes.
Se podía apreciar en tiempo real, todo tipo de hechos de violencia
personales, venta de drogas, asaltos a mano armada, vaciamiento de negocios,
robo de vehículos, etc., en ambos casos se encontraban presentes
observando las imágenes que reflejaban los monitores, los respectivos
Subsecretarios de Seguridad Municipal.
Detectados los hechos reprochables tanto contravencionales como penales,
se le daba intervención de inmediato al 911, dándose las
características de las personas y del acto que estaban cometiendo.
Pero la llegada del o de los patrulleros, se demoraba al punto que cuando
realmente se hacían presentes, ya el acontecimiento dañoso
había terminado y los autores huido.
En realidad el sistema es bueno, pero no cuenta con la cantidad de patrulleros
y personal policial que esté a tono a los llamados que puedan generarse
a partir de lo que detecten las video cámaras de seguridad y por
eso siempre llegan demasiado tarde.
Hay que coordinar los recursos para que su efectividad sea realmente virtuosa.